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miércoles, 7 de mayo de 2014

El Palacio de Comunicaciones

Fachada principal del Palacio
El pasado domingo decidí dar otro de mis paseos por Madrid encaminándome al Palacio de Comunicaciones, el que ahora es sede del Ayuntamiento de Madrid y otrora fuera la sede de Correos y
Telégrafos.
A principios del siglo XX los arquitectos Palacios y Otamendi lo diseñaban y tras algunas vicisitudes comenzaba su construcción que conduciría a su feliz inauguración allá por el año 1919 integrando en el magno edificio los servicios de Correos, Telégrafos y Teléfonos ya que el proyecto se concibió con vocación de servicio público.

Recibió no pocas críticas por parte de los madrileños de aquel entonces ya que hasta el emplazamiento actual del palacio llegaban los Jardines del Buen Retiro que fueron destruidos en nombre del progreso quitándoles a los ciudadanos de la Villa y Corte un lugar de solaz esparcimiento. A cambio les dieron un edificio destinado a mejorar esas comunicaciones ya que de tres millones de cartas anuales que se enviaban hacia 1870 se pasó a cien millones a principios del siglo XX.


El edificio sufriría los avatares del final de la Guerra Civil cuando el coronel Casado se sublevó contra Negrín conservando en su fachada varios impactos de bala.


Ha cumplido su misión durante décadas, recuerdo la fascinación que me produjo cuando era yo niño y mi padre me llevó una mañana de invierno, me fascinaron aquellos buzones con el nombre de todas las provincias de España que hacían que ya llegaran al centro de clasificación del edificio clasificadas.



Cibeles y Alcalá vistas desde el mirador
A finales del siglo XX con la irrupción de las nuevas tecnologías el correo pierde su importancia descendiendo de forma drástica los envíos postales por lo que a principios del siglo XXI se inicia el proceso por el cual pasaría a convertirse en sede del Ayuntamiento de Madrid dejando el consistorio madrileño la Plaza de la Villa en el Madrid de los Austrias poniendo fin a trescientos años de historia en dicho emplazamiento.  


La terraza de la gente guapa
Actualmente además de la sede del citado consistorio es también una sala de exposiciones un mirador, un restaurante y una terraza para gente guapa, de esa con un poder adquisitivo más bien alto, requisito imprescindible a juzgar por los precios del establecimiento.

Asimismo se ha convertido en un espacio en el que los madrileños pueden sentarse disfrutando la tranquilidad de unos espacios amueblados con tendencias un tanto vanguardistas donde poder leer un libro o sentarse tranquilamente con el ordenador conectándose a

El rincón de la tranquilidad

internet a través de una red wifi y teniendo a su disposición unos enchufes con los que recargar las baterias de sus portátiles.

Nuevas funciones para un edificio decimonónico que comienza la aventura de un nuevo siglo.


Más fotos de la visita de este edificio en: 

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.267777403404917.1073741828.259381447577846&type=1 

viernes, 2 de mayo de 2014

Mis pequeños turistas

Ayer tuve el honor de hacer una de las cosas que más me gustan: contarle la historia de mi ciudad a dos amiguetes. Quedamos en la emblemática Puerta del Sol, un buen punto de partida para pasear por el Madrid de los Austrias.

La Puerta del Sol toma su nombre de una puerta que existía allá por el siglo XV en la cerca que rodeaba Madrid, debió de ser parecida a la que hoy podemos ver en Toledo, con un sol esculpido en ella. 
Puerta del sol de Toledo
En los siglos XVI y XVII, aquellas centurias en las que España era una potencia se encontraban allí las Gradas de San Felipe, uno de los mentideros de la villa donde las gentes acudían a enterarse de todo lo divino y humano. Transcurrieron los años y es a mediados del siglo XIX cuando la plaza toma el aspecto con el que la conocemos hoy, con las demoliciones de iglesias y conventos así como de la cerca medieval.

No podíamos hacer este paseo por Madrid, mi Madrid sin detenernos en la Plaza Mayor, este emblemático lugar en el que se celebraba el mercado principal de la villa comenzándose las obras de reforma de dicho lugar en 1580 por orden de Felipe II aunque no serían terminadas hasta 1619 reinando ya su hijo Felipe III. La plaza sufriría tres grandes incendios,dos en el siglo XVII y un tercero en el siglo XVIII encargándose de las labores de extinción Sabatini  y de la reconstrucción a Juan de Villanueva que rebajó la altura del caserío de cinco a tres plantas y cerro las esquinas con los arcos que vemos hoy en día.

No podía faltar en el paseo la Plaza de la Villa,ese lugar donde estuvo el poder municipal y donde está la Torre de los Lujanes lugar en el que estuvo prisionero el rey Francisco I de Francia protagonizando con el emperador Carlos I una anécdota entre la Historia y la leyenda.

Y al final de nuestro paseo, la Catedral de la Almudena, que lleva siendo la catedral de Madrid apenas veinte años, consagrada por el papa Juan Pablo II, la Plaza de Oriente donde se encuentra el Palacio Real mandado construir por Felipe V, el primer rey Borbón testigo del levantamiento del 2 de mayo que hoy celebramos y donde se encuentra el Teatro Real,el mismo teatro al que un día acudiera el mismísimo Giuseppe Verdi con motivo del estreno de su ópera "La forza del destino" en 1863.

Parada y fonda a tomar un vino dulce en un local con solera, 
En el restaurante "Cuando salí de Cuba"
"El anciano rey de los vinos" que lleva frente a La Almudena desde 1909 para después de tanta historia de España ir a reponer fuerzas

"Ropa vieja" un excelente plato cubano

 comiendo comida cubana en el restaurante "Cuando salí de Cuba" próximo a la zona de Callao con platos como los tostones fritos o la ropa vieja que es el plato que se ve en la foto de la derecha, una experiencia sin duda que merece la pena ser repetida por los sabrosos platos que ofrece este restaurante, su buen servicio, su relación calidad-precio y la simpatía de sus camareros.

Un buen colofón para un espléndido día.



viernes, 21 de marzo de 2014

El Parque de la Quinta de los Molinos

El autor fotografiado en el citado parque
El pasado domingo me paseé por el Parque de la Quinta de los Molinos, un lugar hermoso, sobre todo en esta época en la que florecen los almendros. El sol había hecho acto de presencia decidiendo subir la temperatura a unos agradables 20 grados.

Los seres humanos, como las hormigas decidimos acudir en marabunta a este paradisíaco rincón de la capital. Es increíble como el cambio del clima cambia radicalmente las reacciones y el estado de ánimo de la gente.

La Calle de Alcalá entre las estaciones de Ciudad Lineal y de Suances era un torbellino de vida, niños jugando en los parques, familias de paseo, personas sentadas en las terrazas charlando y tomándose una copa...

Incluso los colores cambian, de los tonos oscuros del invierno a los más coloridos y alegres de esta estación que hoy estrenamos meteorológicamente. 

Al cruzar la puerta me dio la impresión de que fuera a entrar a un concierto, porque había miles de personas paseando,charlando, sentadas en los bancos, haciéndose fotografías...El parque era un auténtico hormiguero en ebullición, parecía que todas esas personas hubieran vivido bajo él ocultándose durante todo el invierno y al llegar el calorcillo primaveral hubieran surgido de la tierra como los zombis del vídeo de Thriller de Michael Jackson.

Enfilé el camino principal que se ve en la foto que lentamente me llevo hasta el "Camino del Teleoperador" al que yo llamo así porque cuando comienzan o finalizan los turnos de las empresas de telemarketing situadas al otro lado del parque veréis como una fila de "hormigas" transitan apresuradamente por ese camino que serpentea entre almendros, las estrellas de este parque plantados aquí por César Cort, el arquitecto alicantino al que le fue regalado este parque por el Marqués de Torre Arias, nombre con el que se ha bautizado la estación de metro inmediatamente posterior a la del parque, que es la de Suances en el extremo este de la línea 5.

El "Camino del Teleoperador" te lleva junto al muro, y girando a la izquierda puedes proseguir hasta ver una fuente y una gruta. Si decides seguir el perímetro del muro atravesarás una frondosa vegetación llegando a una pequeña puerta de salida del parque junto a la que están unos impresionantes chalets, ideales para vivir en Madrid capital junto a un espacio inigualable. 

Este espacio verde de la Villa y Corte bien merece una vista ya que dentro de su recinto hay un palacete dentro del recinto propiedad de la familia Cort, amén de otros interesantes edificios que ver sin olvidar el atractivo del jardín en primavera, la mejor época para visitarlo.




martes, 4 de febrero de 2014

Madrid, mi Madrid

Palacio Real de Madrid

Esta es la ciudad que me vio nacer y como es lógico esta ciudad ha cambiado a lo largo del tiempo, la ciudad que nunca duerme, si no que se lo cuenten a los jóvenes y algunos no tan jóvenes que salen de marcha por las noches, hay garitos para todos los gustos, de todo tipo de estilos de música, zonas como Alonso Martínez o Bilbao tradicionales en la marcha madrileña sin olvidarnos del centro,centro,ese lugar que fascina a los guiris, dicha esta palabra con inmejorable intención para referirme a aquellos extranjeros de los países del norte de Europa o de los Estados Unidos a los que tanto les gusta nuestro tipismo, nuestro tapeo con los amigos, nuestro carácter abierto y hospitalario porque el madrileño es abierto y hospitalario, nuestro sol, un sol que en Madrid se ve hasta en invierno, un sol que ellos no ven porque en países como Alemania se oculta durante meses. Ese centro centro que les encanta porque es donde se concentra el atractivo turístico del Madrid clásico, el Madrid de los Austrias, de los edificios singulares que nos trasladan a los siglos XVI y XVII, el Madrid de Quevedo o de Lope de Vega del que por cierto podemos ver su casa  en la madrileña Calle de Cervantes.

Colegiata de San Isidro
Un centro, centro que tiene un aire bohemio, de locales con matiz castizo y a la vez internacional, unos locales que han visto su madrileñismo severamente influenciado por esos guiris con mentalidades radicalmente diferentes a la nuestra. Recuerdo que una vez en el "O'Neill's" en la Calle del Príncipe una norteamericana tras charlar con ella en el intercambio me dijo "¿Quieres mi número?" sin esperar a que yo se lo pidiera, como a lo mejor hubiera hecho una española. Este tipo de reacciones de los anglosajones me hace darme cuenta del por qué de su posición de éxito en el mundo, si quieren que algo suceda no se limitan a esperar que pase, lo provocan ellos.

Las norteamericanas son prácticas, arriesgadas, audaces, cosmopolitas y aventureras. Recuerdo que hace unos años conocí a otra que llevaba la tertulia del O'Neill's, una veinteañera que había venido sola desde EEUU y que decía que le encantaba estar aquí ella sola porque así hablaba todo el tiempo en español, se había cruzado el mundo viniendo a la aventura. Este tipo de experiencias en el currículum son las que valen su peso en oro, no ya por el valor del idioma aprendido sino por lo que para una empresa supone contratar a alguien tan audaz.

Os voy a dar el enlace a una página donde vienen los pubs de intercambio aquí en Madrid: http://www.esmadrid.com/es/portal.do?IDM=61&NM=3&TR=C&IDR=1574 La lista empieza justo debajo de "Velazquez y la familia de Felipe IV" A mi el que me gusta especialmente es el "Olé Lola" que veréis pinchando en el enlace que os va a llevar al perfil en Faceboook del intercambio que se hace los martes a las 8 de la noche; es realmente bueno porque aquí van bastantes anglosajones, no es uno de esos intercambios llenos de españoles a reventar donde pierdes el tiempo como el de "Babel". 

Para los que queráis practicar el alemán, idioma que cada día gana más adeptos os sugiero el llamado "Deutscher Stammtisch" que se reúne los sábados y a veces los viernes en "La casa de la cerveza" de Madrid en la zona de Bilbao.

Y después de tanto centro, de tanto tipismo, de tanto guiri y de tanto intercambio conviene recordar que la capital cuenta con interesantes parques como El Retiro donde puedes pasear, o remar por el estanque al pie del monumento de Alfonso XII, el Juan Carlos I donde puedes alquilar bicicletas, el menos conocido pero encantador Parque del Capricho sito en la Alameda de Osuna y que fue mandado construir por la Duquesa de Osuna a finales del siglo XVIII.

No hay que olvidar lugares como el Parque del Oeste en los alrededores del Templo de Debod, un templo egipcio traído desde aquel país piedra a piedra hasta Madrid desde donde se ven atardeceres espectaculares. 

La primavera, que está ya a un paso es una época ideal para visitar Madrid porque las temperaturas se suavizan y es el momento de disfrutar de nuestros parques, de nuestra ciudad en general y aprovechar para conocer otros lugares en los alrededores de la Villa y Corte como El Escorial, Aranjuez, Toledo, Segovia y Ávila.
Pero eso, queridos amigos será ya en otros posts.


lunes, 2 de diciembre de 2013

El Madrid de Los Austrias

El sábado quedé con un conocido por el centro de Madrid, en el mismo centro puesto que quedamos en la Puerta del Sol, esa plaza de la que parten simbólicamente todas las carreteras de España, en la que han ocurrido mil cosas desde la proclamación de la Segunda República hasta el 15-M. Es el palpitante corazón de Madrid por donde pasan decenas de miles de personas todos los días, trabajadores, estudiantes, juerguistas nocturnos que esperan a sus colegas en este lugar de camino a los lugares de marcha próximos, miles de extranjeros de visita de día y también como los madrileños de marcha de noche.

Ese centro palpitante en el que los guiris participan en fiestas y reuniones de intercambio en las que buscan hablar español a cambio de que los ibéricos puedan hablar en inglés o en el cada vez más demandado alemán. 
Tras un rato de charla comenzamos a andar entre la marabunta humana para meternos rodeando el hoy edificio de la Comunidad de Madrid por la Calle del Correo donde en otro tiempo llegaban las diligencias procedentes de provincias entre la algarabía general.Subimos a Pontejos donde una pequeña estatua nos recuerda al que fuera en el siglo XIX alcalde de Madrid. Allí podemos ver un edificio en el que en aquella centuria vivían todos juntos, ricos y pobres, los ricos abajo en pisos más grandes, los pobres arriba, cosa lógica ya que se subía a pata.

La estatua de Felipe III obra de Pietro Tacca. Fue instalada en la plaza en 1848
Dejamos Pontejos de lado y pasando de refilón por el Palacio de Santa Cruz, sede hoy del Ministerio de Asuntos Exteriores, antigua Cárcel de Corte donde algunos madrileños "durmieron bajo el ángel", (pasad por allí y sabréis por qué) entramos en la Plaza Mayor, aquella plaza que en el siglo XV fue la Plaza del Arrabal donde se celebraba el mercado. A finales del siglo XVI se comenzó a construír la plaza que hoy conocemos durante el reinado de Felipe II y se terminaría ya en tiempos de Felipe III. Una plaza testigo de numerosos hechos, no siempre agradables como los llamados "autos de fe" en los que se juzgaba y ejecutaba a los herejes. Hoy en día tiene usos menos macabros como por ejemplo el tradicional mercadillo navideño que se pone por estas fechas.

Saliendo de esta plaza nos dirigimos hacia la Colegiata de San Isidro, que fue la antigua catedral de Madrid y que alberga el cuerpo del santo del mismo nombre que es a la sazón el patrón de Madrid. Recreándonos en las callejuelas del viejo Madrid pasamos también por Puerta Cerrada y andando por la Calle del Codo
Colegiata de San Isidro
nos colamos de rondón en la Plaza de la Villa, que otrora fuera el centro del poder de la ciudad. En la Casa de la Villa tenía su despacho el regidor de la población, un edificio decimonónico obra de Juan Gómez de Mora y José de Villareal. A la derecha de este edificio podemos ver la Casa de Cisneros, del siglo XVI, llamada así por haber pertenecido al sobrino de este clérigo y que fuera comprada y reformada por el Ayuntamiento a principios del siglo XX uniéndola a la ya mencionada Casa de la Villa por un pasadizo.

No podemos olvidar la Casa y Torre de los Lujanes que pertenecieron a esta rica familia aragonesa de comerciantes del siglo XV. Se dice que en esta torre estuvo Francisco I de Francia que fue hecho prisionero en la Batalla de Pavía.
Plaza de la Villa

La visita ha finalizado en la Plaza de Oriente contemplando la Catedral de la Almudena terminada a finales del siglo XX y bendecida por Juan Pablo II, una catedral comenzada en el siglo XIX, más de 100 años de obras hasta verla concluída.

Es un edificio que de noche tiene un impresionante aspecto, como si fuera un gigantesco barco que surgiera de improviso navegando en medio de un inexistente mar en medio de La Meseta.


Si Paris bien vale una misa, Madrid lo menos vale otra, queridos amigos, este es tan sólo un ejemplo de los tesoros que guarda nuestra capital, tan sólo estamos empezando a descubrirla. Más fotos en: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.1436892856527233.1073741836.100006195969013&type=1&l=4bd9bab83a

Catedral de la Almudena